¿Todavía no tienes Facebook? ¿Has visto la nueva moda en Instagram? ¿Le has dado like a mi última publicación? ¿Viste lo que puse en mi perfil? Seguramente, independientemente de la edad que tengas, has formado parte de una conversación donde se han hecho estas preguntas. Si la respuesta a todas estas cuestiones es no, ¡es momento de abrirte una cuenta en redes sociales! 

A continuación, te doy unos consejos generales para hacer un buen uso de Facebook, Instagram, Twitter y Linkedin. 

Empezamos por Facebook 

Lo primero que debes saber es qué utilidad tiene a día de hoy este canal. La mayoría de usuarios conectan con sus amigos y familiares a través de Facebook. Es una forma de estar al tanto de novedades como los últimos viajes de tu mejor amiga, una foto compartida por tu madre o la noticia de moda que ha publicado tu antiguo compañero de la universidad. En definitiva, es un canal para compartir tu vida personal (viajes, fotos del día a día, eventos) y todo aquello que te interesa y que quieres que tus contactos conozcan como noticias relevantes, hechos interesantes o cualquier publicación de interés. 

En el momento de crear tu cuenta de Facebook, revisa la privacidad que quieres tener. Este punto siempre podrás ajustarlo en el apartado de configuración y también cuando publiques un contenido verás una pestaña para indicar quién quieres que lo vea. Respecto a la privacidad, también podrás indicar si quieres que en tu Facebook aparezcan imágenes en las que otras cuentan te etiquetan directamente o si por el contrario prefieres que te llegue una notificación para aceptar que esas imágenes estén en tu muro. 

En Facebook no solo puedes agregar a tus amigos y conocidos, también puedes seguir páginas de periódicos, famosos y negocios, entre otros. La diferencia entre ambos es que para ver las publicaciones de un amigo, este debe aceptar la petición de amistad, mientras que las páginas de empresas tras pulsar el botón de seguir aparecerán sus actualizaciones en tu página principal.  

Como en cualquier red social, la interacción juega un papel muy importante. Comentar, dar like, compartir… Pero antes de presionar cualquier botón, párate a leer quién ha compartido la información, qué otras personas han comentado o cuánto tiempo hace que se ha subido la imagen. Últimamente, Facebook se ha convertido en una especie de altavoz para dar visibilidad a noticias y situaciones que pueden abrir un debate y en muchos de ellos seguramente no seas un experto. Es en este punto, cuando te recomiendo también que antes de subir un contenido que puede causar cierta sensibilidad, revises y te informes correctamente. 

Desde mi punto de vista, el uso de Facebook sería como una galería de recuerdos de viajes, experiencias y eventos por parte del usuario y que nutre al usuario de noticias y curiosidades por parte de páginas de empresas y de contenido por parte de sus amigos. 

¿Seguimos por Instagram? 

Instagram, aunque parezca similar a Facebook, no lo es. Más inspiración, imágenes más cuidadas y, por decirlo en pocas palabras, más postureo. 

Al igual que Facebook, cuenta con la opción de publicaciones y de stories. La primera sería un formato de imágenes que siempre van a permanecer visibles en nuestra galería y la segunda, las stories, solamente podrán ser visualizadas durante 24 horas tras la subida. Por lo tanto, las publicaciones suelen ser algo más cuidado donde se busca el encuadre perfecto, mientras que las stories buscan la inmediatez.

Aquí, el tema que mencionaba antes de la privacidad es un poco diferente. Hay que mencionar que también existen perfiles de empresas y que siempre tu perfil puede ser público o privado. Siempre puedes compartir tus imágenes etiquetando a otras personas y cuentas, pero no aparecerán en su página principal como tal, estarán en otra pestaña y también podrás ajustar si quieres que aparezcan o no. 

Si Facebook decía que era una galería de recuerdos y una especie de noticiero, Instagram sería un lugar de inspiración, que una veces se ve reflejado en la calidad de la imagen y otras en lo que se muestra en la imagen, es decir, un restaurante nuevo en la ciudad, un outfit con el bolso de moda o una exposición. 

¿Qué sabemos de Twitter y Linkedin? 

Estas dos redes son completamente diferentes. Mientras que Twitter es actualidad y sumarte a las tendencias, Linkedin es algo profesional donde dar a conocer tu trabajo y tus conocimientos. 

Twitter te puede servirte para informarte de lo que está pasando en la otra punta del mundo y debajo de tu casa, sirve para ver qué opinan otras personas sobre el tema del momento y para “comprobar” la veracidad de algunos hechos. Por ejemplo, si estás en casa en Madrid y no te funciona Instagram, puedes introducir la palabra Instagram en el buscador para ver si otras personas están comentando sobre ello. 

Por el contrario, Linkedin es una red social donde promocionarte como periodista, ingeniero o repartidor de comida. En un lugar donde puedes buscar empleo, compartir tus conocimientos sobre tu especialidad y dar a conocer tus trabajos. Puedes añadir contactos, seguir a empresas y aplicar a nuevos empleos. Sin duda, mi consejo para esta red social es cuidar mucho tu imagen profesional, no mezclar tu vida laboral con tu vida personal y mostrar aquello que te gustaría que tu futura empresa supiese de ti como experto. 

En definitiva, la parte de privacidad y compartir en todas redes es muy complejo y habría que dedicarle un artículo completo. Pero es muy importante pensar qué tipo de perfil queremos crear y quiénes queremos que nos vean en redes sociales. 


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